Aunque parece algo muy obvio, la realidad es que muchas personas no saben cómo usar una pulidora y terminan quemándose con las chispas, dañando su ropa o simplemente haciendo un desastre en el lugar o espacio de trabajo.

Pero tranquilo, si usted aún no lo tiene claro, nosotros le dejamos algunos consejos para que aprenda sin necesidad de sacarse chispas. Si ya lo sabe, disfrute leyendo y recordando la época en la que se quemaba por no saberlo.

  1. Armado: cada vez que vaya a cambiar y apretar su disco IRWIN, asegúrese que la pulidora esté desenchufada, así evitará que por accidente se encienda mientras hace el proceso y se lleve el susto de su vida.
  2. Agarre: la manera ideal de sujetar la pulidora es con las dos manos. Aquella que predomina en usted debe ir en el mango principal y la otra en el mango auxiliar que es rotativo, es decir, lo puede poner a un lado u otro de la herramienta, dependiendo la manera más cómoda para usted de hacer el corte.
  3. Posición del cuerpo: nunca ponga la pulidora de frente a usted. La ubicación correcta es a un costado de su cuerpo, esto le dará visibilidad de lo que está haciendo, le dará un mejor manejo y lo sacará de la trayectoria de las partículas.
  4. Encendido: una vez que tenga sujetada la pulidora como debe ser, y que esté en la posición correcta, y listo para realizar los cortes con todos los implementos de seguridad, (gafas, guantes y de ser posible overol), en ese momento encienda la herramienta. No lo haga antes ya que podría presentarse un accidente.
  5. Posición de reposo: una vez haya finalizado el corte, apague la pulidora; si no puede esperar a que el disco se detenga, apóyela sobre la carcasa para que quede boca arriba, no la ponga de lado y mucho menos con el disco hacia abajo porque seguramente rayará el piso o dañará su disco.

Ahora que ya sabe cómo usar una pulidora, es hora de poner sus manos a la obra y sacar sus proyectos A Otro Nivel, siempre de la mano de los mejores accesorios IRWIN.